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AL SALIRCASA

Socialización lingüística, factor a tener en cuenta.

El arroz es un alimento que se come en todo el mundo, pero no en todas partes de la misma manera. Aquí se come con tenedor, en algunos lugares con palillos y en otros con las manos. La manera de comer arroz se aprende durante la infancia a través de la socialización. Y esa socialización, explicado brevemente, se trata  del proceso por el cual una persona adquiere los conocimientos, normas, actitudes, etc. necesarios para participar adecuadamente en una comunidad.

En cuanto a las lenguas, en la infancia empezamos a aprenderlas. Y al mismo tiempo, de manera paralela, se interiorizan los valores, normas sociales y comportamientos asociados a las mismas. Eso se llama socialización lingüística.

Al igual que las personas adultas, las niñas y niños también sacan partido de cualquier situación cuando se trata de interiorizar el idioma, porque cualquier situación del día a día sirve para ello, aunque sea de manera inadvertida: estén en casa, en la escuela, en la plaza… Pero puede decirse que los principales espacios o situaciones más habituales en los que pueden practicar el idioma son los siguientes: 

  • La familia: en la socialización lingüística de las niñas y niños la familia desempeña un papel fundamental. Las madres y padres, son una de las principales referencias para las niñas y los niños, y como estos últimos actúan habitualmente por imitación,  hacen suyas las actitudes hacia las lenguas que observan en casa. Por eso, sea cual sea el conocimiento de euskera de la madre y/o el padre, incluso si no saben nada, es muy importante demostrar y transmitirles una motivación favorable al aprendizaje y utilización del euskera. Además, es importante hacerlo desde una actitud positiva, animando a que lo usen, agradeciéndolo.
  • La escuela: en la vida de las niñas y niños la escuela es muy importante. Aunque es cierto que  en la escuela pasan menos tiempo de lo que se piensa(sólo el 15% del tiempo que están despiertos), es donde además de los contenidos escolares, aprenden y afianzan su euskera. 
  • Actividades extraescolares: en general, las niñas y niños se divierten en estas actividades y, si además, son en euskera, lo aprovechan para el desarrollo de las competencias lingüísticas adquiridas en la escuela y, de paso, para la adquisición de formas más informales.
  • Amistades: las niñas y niños, a medida que cumplen años, están cada vez más unidas a sus amistades. En sus relaciones, si todas saben euskera y castellano, pueden elegir el idioma en el que quieren comunicarse sin la intervención de personas adultas (familia, profesorado, entrenadores/as…)
  • Música, dibujos animados, cuentos…: son muchas las propuestas culturales que se ofrecen en euskera. Estas son realmente útiles para enriquecer el vocabulario, ganar expresividad o mejorar la pronunciación. Además, el contacto con las creaciones culturales en euskera puede suponer que en el futuro las niñas y niños tengan referentes que utilicen el euskera.

Por lo tanto, para que las niñas y niños utilicen el euskera con soltura y seguridad, es conveniente que el euskera tenga una presencia destacada en la mayoría de los ámbitos o situaciones en los que se produce la socialización lingüística.

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