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¡Leer, menudo placer!

La lectura es una de las actividades que más placer nos proporciona en la vida. Los libros nos transportan a otros mundos sin tener que movernos del sillón. Nos hacen reír, llorar, soñar, imaginar … sentir. En las novelas vemos la vida reflejada desde infinidad de vertientes y nos hacen reflexionar sobre ella. Por ello, la lectura se considera uno de los puntales de la cultura.

Sabemos también lo beneficioso que resulta en el proceso de desarrollo de nuestros hijos e hijas: enriquece el lenguaje, favorece la capacidad de concentración y la memoria, aumenta el rendimiento académico, desarrolla la imaginación, la afectividad, la empatía, la gestión emocional, y tiene un sinfín más de virtudes. En resumen, les ayuda a crecer en todos los sentidos. Además, leer en euskera da la oportunidad de afianzar el idioma, se hable o no euskera en casa, y de disfrutar de él de una manera diferente a la de la escuela. Por ejemplo, con historias de aventuras mejoran el lenguaje, pero sobre todo, pasan un rato agradable.

Una tarde de lectura con nuestros/as hijos/as nos brinda, además, la oportunidad  de compartir y disfrutar de gratos momentos en familia.

Pero hay que acertar en la manera de inculcar hábitos de lectura. Es conveniente saber qué podemos hacer y, sobre todo, qué no debemos hacer.

 

 

  • Reservar a diario un momento para la lectura.
  • ¡Estimular, estimular y estimular! En casi cualquier momento y situación se puede leer.
  • Eres su ejemplo. Si te ven leer… seguramente te imiten.
  • Proponer, sugerir lecturas y ofrecer variedad.
  • Escuchar sus gustos. Fíjate en sus comentarios o preguntas y sabrás lo que le gusta. Así elegirás lecturas adecuadas.
  • Compartir y acompañar en los momentos de lectura. Así disfrutaréis todos/as más.
  • Leer a los/as niños/as pequeños/as, en voz alta y gesticulando, para hacer la lectura más real.

NO

 

  • Convertir la lectura en un castigo pidiendo tareas desagradables (resúmenes, diccionario, copias…) o enviando a la habitación a leer.
  • Comentarles que los/as niños/as antes leían más. Comentarios de ese tipo les crea frustración.
  • Pensar que los/as niños/as tienen demasiados entretenimientos. Como todo, es cuestión de prioridad.
  • Reprocharles que no les gusta leer. Es mejor analizar el porqué y buscar soluciones (en esta lista, por ejemplo).
  • Ofrecerles poca variedad.  Hay muchos tipos de lectura, y todas son adecuadas: novelas, cómics, álbumes ilustrados…
  • Obligarles a leer. Conseguirás el efecto contrario.

 

Y para quien no sepa dónde empezar o qué es lo que puede elegir, la asociación Galtzagorri facilita en su página Web una larga  relación títulos, organizados en diferentes categorías: últimos editados (Irten-berriak), imprescindibles (Ezinbestekoak), recomendados de cada año (Gomendagarriak urtez urte), por edad adecuada. ¡A disfrutar!