Las caricias que consuelan y las cosquillas que hacen reír son ejemplos de estímulos físicos que utilizamos habitualmente con las más pequeñas. Son, sin duda, manifestaciones de afecto y una forma de reforzar el apego. Como el idioma lo impregna todo, el euskera también nos puede dar expresiones adecuadas para esos momentos.

Para aliviar el dolor de un golpe o una caída, por ejemplo, podemos repetir estos versos que casi son una fórmula mágica contra el dolor mientras acariciamos la parte del cuerpo donde el niño se ha hecho daño y terminamos con un beso (Xaldun Kortin):

Mitxitxi narrau,
katu narrau,
amatxi narrau,
nik beti zuri musua narrau!

También nos vale esta otra muy conocida:

Senda mina, putx-urrina,
joan da, joan da, zure mina!

Vocabulario:

Mitxitxi, Katu = gato
Amatxi= abuela
Nik beti zuri musua = yo siempre a ti un beso
Senda = curar
Mina = dolor
Putx (putz) = soplo
Urrin = olor
Joan da zure mina = se ha ido tu dolor

Existen muchos juegos para hacer cosquillas

Os proponemos elegir un par entre los que más os gusten. Con ellos, además de compartir las risas, ayudaréis a desarrollar la motricidad del niño (Pello Añorga, Din dilin dan):

JO
Jo trin-pon-pan pon-trin-pan
Ziripot, pot, ziripot
Zirri-mirri pot-pot

JANGO MANGO
Jango-mango martxango,
zure hankatxoa nork jango?
Zure amatxok/aitatxok jango!!

MIRRI-MIRRIAU
Mirri-mirriau jan haur hau,
bihar ala gaur? (…)
Gaur, gaur, gaur, gaur!

KILIMAK
Kilimatxo, kilimatxo,
egin kilimak amatxooo!/ aitatxooo!