neska kaleko eskailera batzuetan eserita
Al salir

Buah txabala!

La construcción de la identidad se inicia en la infancia y se prolonga durante toda la vida. Poco a poco se va completando e incluso transformando. De hecho, las diferentes experiencias y vivencias tienen una clara incidencia sobre nosotras-os, al igual que la tienen varias etapas de la vida. Una vez iniciada la adolescencia, por ejemplo, el proceso se acelera. Aparece el adolescente que acaba de dejar atrás la niñez, intentando librarse de la protección de sus padres, en busca de su sitio.

Los padres, los adultos en general, ya no ocupan el lugar que han tenido hasta ahora, ya que son  reemplazados por las/os amigas/os. Por eso, en esa edad se esfuerzan en diferenciarse y en destacar  creando su propio estilo. No hay más que fijarse en su vestimenta, en sus gestos, en sus aficiones y, cómo no, en su manera de hablar.

Es un fenómeno general. A través de esa jerga gritan a los cuatro vientos que “ya” son jóvenes.  Y para ellos más importante que lo que dicen es cómo lo dicen: utilizan palabras propias, repiten una y otra vez algunas expresiones, emplean cantidad de muletillas, en plan, ya sabes, es mítico, jambo.

A todo eso hay que sumarle que en el caso de los jóvenes bilingües, también es muy frecuente que combinen dos idiomas en la misma conversación. Por eso, no sorprende escucharles en euskañol o en euskanglish.

Al fin y al cabo, a esa edad la única norma es romper las normas. Y lo fundamental es sentirse parte de un grupo.

Como toda moda, la jerga juvenil se va transformando, cambia de año en año. Por eso, a los adultos les cuesta tanto seguir el ritmo. Para cuando empiezan a copiar parte de esa jerga, los jóvenes ya la han descatalogado y se han sacado algo nuevo de la manga.

Así se aprecia que un idioma está vivo.   Es decir, que los jóvenes jueguen con su(s) idioma(s) es señal de que ese idioma goza de plena salud.

Tal y como dice el nombre, la jerga juvenil no se suele enseñar, sino que tiene que salir de los jóvenes. Por eso, los adultos poco tienen que hacer en ese campo. No obstante, siempre pueden poner recursos de este tipo al alcance de sus hijos adolescentes:

  • Colección creada por Urtxintxa. Está organizada en varias categorias: expresiones para ligar, para vacilar y para mostrar enfado.
  • Proyecto Gazte gara gazte creado por Ahotsak. Consta de entrevistas, videos y de un diccionario.
  • Para los que creen que no se puede insultar en euskera, existe la colección “Irainka. Euskal irainen bilduma”, creada por Aurkenerena, García Y Zelaia.