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Empezar a hablar en euskera en pareja antes de tener familia

Hay parejas que cuando deciden tener familia desean cambiar sus hábitos y empezar a hablar en euskera. Es decir, ambos miembros saben euskera, pero por motivos diferentes, su relación hasta la fecha ha sido en otro idioma. Ese anhelo es bastante frecuente precisamente al plantearse la maternidad/paternidad. Y, de hecho, es muy buen momento para emprender el cambio, ya que a partir del nacimiento del bebé probablemente la energía y la atención se centrará en otra parte. 

Toda relación se basa en la comunicación, y por lo tanto, en el idioma. Cambiar el idioma habitual de una relación puede resultar complejo, sobre todo, en las relaciones más estrechas. Pero con motivación y constancia se puede lograr.

Aunque cada pareja tenga su propia realidad, a continuación se propone una serie de estrategias para cambiar los hábitos lingüísticos de la pareja de manera progresiva:

  • Comenzar por lo más fácil: hay situaciones en las que resulta más fácil iniciar el cambio. Lo recomendable es empezar por esas situaciones fáciles y poco a poco ir abordando las situaciones en las que haya sido más difícil el cambio de hábitos lingüísticos.
  • Flexibilidad y constancia: tal y como se ha mencionado, estos cambios no se producen  de la noche a la mañana, y a veces hay momentos difíciles. Por ejemplo, hay ocasiones en las que la comunicación requiere inmediatez y espontaneidad, como suele pasar en  una discusión. En estas situaciones, aún queriendo expresarse en euskera a veces no se tiene la suficiente soltura. Así que antes de caer en la frustración, es preferible decir lo que haya que decir en castellano y acto seguido volver a retomar el euskera. En este proceso se requiere cierta flexibilidad, pero también constancia para avanzar y lograr el objetivo.
  • Valorar los logros: durante cualquier proceso de cambio es normal que haya altibajos, momentos de motivación alta y momentos en los que el avance es realmente palpable. Sin embargo, también se viven días de motivación baja y sensación de estancamiento. Por eso, ante esa situación, es fundamental tener en cuenta los logros, y no centrarse tanto en las dificultades.
  • Practicar, al ritmo que se aprende: hay parejas en las que uno de los miembros, o los dos, están todavía aprendiendo euskera. Es importante que tengan en cuenta que cuanto más se practica un idioma, más rápido se aprende. Por otro lado, si uno de los dos miembros tiene más nivel, puede hacer de profesora o profesor. Eso sí, debe ser acordado cuándo y cómo hacerlo. Las correcciones en un tono amable, constructivo y de una manera pactada pueden ser muy beneficiosas, pero siempre debe asegurarse que no supongan un obstáculo en la comunicación. Es decir, la persona con nivel inferior no puede ser constantemente interrumpida. Hay que dejarle hablar. 
  • Buscar situaciones para hablar euskera fuera del ámbito de la pareja: si no se tiene oportunidad de hablar en euskera fuera de la pareja, es muy recomendable buscarlas deliberadamente, como inscribiéndose en un grupo de conversación para practicar euskera, asistir a eventos culturales en euskera…

De ese modo, para cuando haya nacido el bebé el hábito de hablar en euskera en pareja se habrá consolidado, y así, la niña o el niño también se beneficiará: adquirirá mejor nivel de euskera, así como mayor adhesión y apego hacia el idioma.

@ERA