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Casa

¿Fortalecer en casa lo aprendido en el euskaltegi? ¡Por supuesto!

Desde la década de los 70, miles de familias navarras han decidido que sus hijas e hijos estudien en euskera. Desde el punto de vista lingüístico esas familias son diversas: hay familias que no saben euskera, otras que sí y otras que lo están aprendiendo.

Los motivos para que estas personas adultas decidan estudiar euskera en su tiempo libre también varían, pero hay uno muy recurrente: poder hablar con las hijas e hijos en euskera.

Ir al euskaltegi casi siempre es el primer paso y la constancia una gran compañera, pero para acelerar y enriquecer el proceso, a cuantos más espacios se lleve el euskera mejor. Dicho de otra manera, al aprender un idioma, se adquieren competencias que sirven para comunicarse en la vida diaria, y cuanto más se practique, y en más espacios o contextos, más efectivo será. La familia, sin duda, puede ser uno de esos espacios a los que sacar provecho, y no hay como tener a mano ideas que faciliten la práctica.

  • Elegir el momento: para poner en práctica lo que se está estudiando, es mejor escoger ciertos momento en lugar de pretender  practicar todo a cualquier hora y en cualquier lugar, sin poder dedicarle la atención que requiere o rozando el agobio simplemente por no disfrutar de las condiciones idóneas.  Cada cual debe identificar qué situación le permite entablar una conversación agradable y pausada, atender al significado de una canción, practicar vocabulario, identificar las ideas principales de un artículo del Berria…
  • Aprender al arrimo de las niñas y niños: aprovechar situaciones para practicar aspectos del idioma como la comprensión oral o el vocabulario, tales como viendo en familia un capítulo de dibujos animados, disfrutando de la hora del cuento o con esa canción que tanto les gusta. La sección de recursos de ERA ofrece muchas opciones.
  • Recursos a mano: disponer de algún diccionario, app o  herramientas con las que poder resolver las dudas es casi indispensable. En ELAIDE.EUS, por ejemplo, se han recopilados recursos desde ejercicios, hasta juegos, vídeos, canciones… Todo para esas personas que están estudiando euskera.
  • No tener miedo: hay que lanzarse y ser conscientes de que cometer errores es parte de cualquier proceso de aprendizaje. Por eso, no deberían ser motivo para dejar de practicar un idioma, porque con la práctica y constancia todo se va puliendo y se gana fluidez.
  • Implicar a los hijos e hijas: explicarles cuál es el recorrido lingüístico de la familia, en qué momento se está actualmente, las razones por las que se ha decidido aprender… Al fin y al cabo, pueden entender perfectamente por qué su madre o padre a veces comete fallos al hablar euskera, o no les sale una palabra… Además, en un momento dado, pueden dar respuesta a ciertas dudas o tomar el rol de profesor/a, como si fuera un juego.

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