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Casa

No es solo responsabilidad de las madres

Al reparar en la manera en la que se transmite el euskera de generación en generación, enseguida se observa que hay situaciones de lo más dispares. Claro, no hay dos familias iguales: desde el número de miembros que la forman (monoparentales, biparentales…) hasta el idioma de cada cual…

En Navarra ha aumentado el número de familias formadas por un miembro que habla euskera y otro que no. En esos casos, la transmisión del castellano está garantizada, pero no la del euskera. Es decir, hay un número bastante alto de casos en los que aunque uno de los miembros de la pareja sepa euskera, sea por la razón que sea, no se lo transmite a sus hijas e hijos. No obstante, son más los casos que sí lo hacen. Y ahí merece la pena destacar que  las investigaciones de los últimos años muestran que existen diferencias significativas entre hombres y mujeres. Dicho de otra manera, el euskera se transmite más cuando es la madre la que sabe euskera que cuando es el padre. Es, por lo visto, otra de las labores culturalmente atribuidas a la mujer, enmarcada dentro de los cuidados. Inherente a la mujer no es, eso está claro. Por lo tanto, hay margen de mejora de parte de los padres. No de todos, obviamente, pero sí de muchos. Por eso, viene bien tener a mano recursos, más aún cuando durante generaciones socialmente se han despreocupado del tema:

Si el padre sabe euskera

Si sabes euskera, hablarlo tanto con los hijos e hijas como con  personas adultas es una gran idea, ya que de esa manera se muestra normalidad, que es un idioma para hablar con gente de cualquier edad, no solo con pequeños y no solo en casa. Mostrarles interés y aprecio hacia el idioma también les sirve, al igual que lo hará que les ayudes en la formación de su mundo imaginario. A través de cuentos, libros, historias… se trabaja el desarrollo emocional, muy importante en edades tempranas.

Si el padre sabe un poco de euskera

Si tu idea es hablar euskera a medio plazo, estás aprendiendo, refrescando aquello que aprendiste hace unos años… elegir cuándo ponerlo en práctica viene muy bien, es decir, elegir ciertos momentos, con las condiciones adecuadas para hacerlo y sentirte cómodo. Podría ser durante las rutinas que compartes con las hijas e hijos: el saludo, el cuento, el viaje en coche a la escuela, el baño…

Si el padre no sabe euskera

Al igual que en el caso de los padres que saben algo de euskera, una de las cosas más efectivas que está a tu alcance es mostrar a tus hijas e hijos el aprecio e interés hacia la lengua. Es tan fácil como decirles cuánto valoramos todo lo que están aprendiendo o elegir música en euskera, ponerles al alcance juegos, webs, contarles tu experiencia… Y sobre todo, incidir en que hablen con su madre también en euskera, aunque eso conlleve perderte algunas conversaciones. Tenéis la ocasión de construir un hogar bilingüe. ¿Por qué dejarla escapar?

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