Euskaraz egiteko aukera berriak
Ikasturte hasierarekin euskaraz egiteko aukera berriak
AL SALIRCASARECURSOS

Nuevo curso, nuevas oportunidades para vivir el euskera

Septiembre marca el inicio de un nuevo curso escolar. Tras el ritmo relajado del verano, llega el momento de retomar las rutinas, volver al colegio y reorganizar el día a día. Son días de preparar mochilas, revisar el material escolar, organizar horarios y estar pendientes de las primeras comunicaciones del centro educativo.

En medio de todo ese ajetreo es fácil pensar que la escuela ocupa toda la vida de los niños y niñas. Sin embargo, su aprendizaje y sus hábitos lingüísticos no se construyen únicamente en el aula. El tiempo que pasan fuera del colegio también tiene una influencia decisiva, y ahí encontramos una de las mejores oportunidades para reforzar el uso del euskera.

El tiempo de ocio es fundamental para su desarrollo personal, para fortalecer las relaciones con otras personas y para descubrir nuevas aficiones. Juegan, hacen deporte, disfrutan de la música o participan en actividades que les gustan. Cuando el euskera también está presente en esos momentos, deja de ser solo una lengua de aprendizaje para convertirse en una lengua de comunicación, de juego y de disfrute.

Por eso, al elegir las actividades extraescolares conviene preguntar si existe la posibilidad de realizarlas en euskera. Deporte, danza, música, teatro, bertsolaritza, ludotecas u otras propuestas de ocio ofrecen un contexto ideal para utilizar la lengua de forma espontánea y ampliar su vocabulario. Pero los hábitos lingüísticos no se crean únicamente en las actividades organizadas. También en el parque, en la plaza o mientras juegan con sus amistades surgen muchas oportunidades para usar el euskera. En esos momentos, un pequeño gesto de las personas adultas puede ser suficiente para favorecer que la conversación o el juego, comiencen en euskera.

Junto al tiempo de ocio, el hogar también desempeña un papel fundamental. Aunque no toda la familia hable euskera, es posible darle un espacio en el día a día. Tener cuentos o juegos en euskera, escuchar música, ver dibujos animados en esta lengua o mostrar interés por las palabras y expresiones que los niños y niñas aprenden en la escuela son pequeños gestos que ayudan a que el euskera esté presente con naturalidad también en casa.

En definitiva, el euskera no pertenece solo a la escuela; también tiene que estar presente en la vida cotidiana. El comienzo del curso es un buen momento para darle más espacio en casa, en el tiempo libre y en las relaciones del día a día. Cuantas más oportunidades tengan los niños y niñas de utilizar el euskera de forma natural, más sólidos serán sus hábitos lingüísticos y su vínculo con la lengua.

 Puedes consultar este decálogo para más ideas.

CC BY-SA 4.0