Es frecuente encontrarse con familias en las que alguno de los progenitores, e incluso los dos, no saben euskera. Es un idioma que está en un proceso de revitalización, por lo que esa situación no debe sorprender. Además, aunque no sepan euskera, las madres y padres también pueden hacer mucho para ayudar a sus hijas/os a que lo aprendan:

  • Introducir el euskera en la vida familiar, por ejemplo, en la rutinas diarias.
  • Hacerle lugar al euskera, a través de canciones, cuentos, app-s y juegos. Esta web ofrece varios recursos.
  • Hablar con los hijos/as sobre la relación que han tenido con el euskera. Expresarles que aunque no lo hayan podido aprender, les hubiera gustado hacerlo y, sobre todo, hacerles saber lo mucho que valoran que ellos y ellas lo hayan aprendido en su infancia.

Al fin y al cabo, mostrar a los/as hijos/as aprecio hacia el euskera y ofrecerles recursos para que lo utilicen siempre será de gran ayuda.